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viernes, 12 de junio de 2026

Logremos poner en explotación las instalaciones turísticas

Pese a que cadenas hoteleras internacionales han decidido interrumpir sus contratos de administración con Cuba, nuestros economistas consideran que tenemos potencialidades para salir de la crítica situación en el estratégico sector...

Fidel Benito Rendón Matienzo en Exclusivo 12/06/2026
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Hotelera
Un hotel de la cadena Melià en La Habana. (Ernesto Mastrascusa / EFE)

En casi toda coyuntura adversa que atraviese el país no han faltado las propuestas de ideas o soluciones de los miembros de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), incluidos los auditores.

Por eso no resulta extraño que a raíz de las órdenes ejecutivas del presidente Donald Trump, que elevan a niveles de crueldad las sanciones contra la Isla, en la Red virtual de esa organización social los debates giren alrededor de las posibles salidas o respuestas de nuestro pueblo a cada medida de asfixia.

Al arreciarse el bloqueo económico, comercial, financiero y energético, y las campañas mediáticas de descrédito de la Revolución, uno de los sectores más afectados es el turismo, aportador de la necesaria divisa y reflejo de que Cuba ni es una amenaza a la seguridad nacional de la vecina potencia imperialista, y sí una nación de paz y tranquilidad ciudadana.

Entonces ante el cese de operaciones acá de cadenas hoteleras y de instituciones financieras y de logística extranjeras, por temores a sanciones o multas de Washington, ha sido alentador escuchar (o más bien leer) de economistas nuestros que Cuba tiene el potencial turístico más atractivo del Caribe, reconocido internacionalmente.

También, que el gobierno cubano ha invertido en infraestructura hotelera y en formación de personal cualificado, además de que nuestra población está preparada política y culturalmente, se caracteriza por su hospitalidad y defiende su identidad, historia y los más nobles ideales.

Son valores agregados que no siempre se encuentran en todas las naciones latinoamericanas y caribeñas, algunas de ellas, con altas cifras de visitantes extranjeros pero sin estar sometidas a un férreo bloqueo estadounidense y a campañas promocionales desalentadoras.

Pero en los debates de la Red de Economistas tampoco han faltado los señalamientos a deficiencias internas, a políticas que estos profesionales, entre ellos académicos y expertos, consideran erróneas o tardías.

Por ejemplo, mencionan en materia de inversiones capacidades hoteleras apenas sin explotar o subutilizadas, falta de previsión ante determinados fenómenos o tendencias en el turismo internacional, no aprovechamiento eficiente de los recursos endógenos, no garantizarse al turista facilidades como la conectividad y la información u orientación oportunas.

La otrora locomotora de la economía cubana si lustros atrás logró aportar al desarrollo de otros sectores, hoy más que nunca requiere de éstos, del encadenamiento con todos los actores económicos tanto estatales como privados, amén de las ventajas que ofrecen los contratos de administración mixta con cadenas hoteleras y extrahoteleras internacionales.

Incluso para administrar hoteles acá, algunos proponen tener en cuenta no solo a cubanos residentes en el exterior, sino a los nuevos actores económicos no estatales dispuestos a invertir en el turismo, como hacen  ya algunas Mipymes hoy día con la importación de combustible y la creación de solineras.

Otras ideas expuestas en la Red de Economistas se orientan a la urgencia de fomentar el sector inmobiliario y de valorar la posibilidad de convertir hoteles actualmente vacíos en residenciales.

El asunto no solo es tener más personas entrando al país, sino que el dinero se quede en el circuito del sector y sea captado por el Estado, pero para ello se necesita salvar, poner en explotación lo que tenemos ya creado, desde hoteles y hostales, casas en la playa y de alquiler, y todo lo relacionado con la gastronomía, con la cultura, el deporte, la recreación, la salud, los eventos que puedan realizarse, los intercambios académicos...

En estos meses de verano, a pesar de las restricciones con el combustible, el transporte, la disponibilidad de servicio eléctrico y otros inconvenientes, no olvidar el necesario disfrute de la población, y que el turismo nacional también es otra fuente de ingresos.


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Fidel Benito Rendón Matienzo

Periodista con 40 años de experiencia, dedicado actualmente a temas económicos, merecedor en 2022 del Premio por la Obra de la Vida, durante 20 años ocupó diversas responsabilidades, además de ser tutor y miembro de Tribunales de Tesis de Grado e integrar jurados de concursos nacionales de Periodismo, de la UPEC y la ANEC.


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