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viernes, 29 de mayo de 2026

Salvar la agroindustria azucarera sigue siendo un empeño

Para ello el Grupo Azucarero Azcuba gestiona proyectos de Ciencia, Tecnología e Innovación, de Cooperación Internacional y programas de Inversión Extranjera y de Inversiones en Innovación.

Fidel Benito Rendón Matienzo en Exclusivo 29/05/2026
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Zafra azucarera
Zafra azucarera

Implementar negocios que contribuyan a salvar la agroindustria azucarera e incrementar los rendimientos agrícolas en aras de garantizar las exportaciones y sustituir importaciones, figura entre los objetivos específicos del Programa Económico y Social del Gobierno en 2026.

 

Sin dudas, una titánica tarea para el Grupo Azucarero Azcuba en medio de un escenario complejo y retador porque los niveles de producción de azúcar y sus derivados están bien distantes de los alcanzados décadas atrás, cuando este sector lideraba en la economía cubana y contribuía al desarrollo de otras industrias.

 

Presente hoy día en 50 municipios del país, redimensionarlo transita ante todo por disponer de la mayor cantidad posible de caña, de la cual se puede obtener no sólo azúcar, varios surtidos de alimento animal, rones, licores y tableros de bagazo y otros derivados, sino también energía eléctrica, en fin, impulsar la economía circular.

 

En opinión de expertos y directivos de Azcuba, urge incrementar los ingresos por exportaciones, lo cual haga posible el crecimiento de la agroindustria, partiendo de la implementación de innovaciones tecnológicas, financieras y organizacionales, tal cual se dijo hace ahora exactamente un año durante una reunión del Consejo Nacional de Innovación (CNI).

 

En presencia del Presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez se analizó una propuesta de la entidad acerca de la “Introducción de nuevas tecnologías para el incremento de la producción azucarera y sus derivados”.  

 

De ahí que el Grupo Empresarial esté en función de gestionar proyectos de Ciencia, Tecnología e Innovación, de Cooperación Internacional y programas de Inversión Extranjera y de inversiones en Innovación.

 

En tal sentido, en el Programa del gobierno para el presente año se plantea avanzar en sus negociaciones por zonas, y concretar su ejecución. Pero un sector tan enraizado a nuestra historia, cultura y tradiciones, y del que muchos compatriotas recuerdan con nostalgia y dolor la paralización de un gran número de centrales a raíz de la Tarea Álvaro Reynoso, en la actualidad enfrenta no pocos desafíos.

 

Están los de carácter económico -entre ellos, infraestructuras obsoletas y bajos niveles productivos-; los ambientales -por la vulnerabilidad que genera el cambio climático-; y los sociales -asociados a la alta fluctuación de la fuerza de trabajo, tal como reconocen sus directivos.

 

Dada la compleja situación de la agroindustria azucarera, en la Red de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) los debates suelen ser intensos pero enriquecedores y aportadores de ideas o soluciones.

 

Hay quienes proponen crear mini industrias por las ventajas que ofrece, entre éstas, menor inversión inicial, puede instalarse cerca de los campos de caña, menor costo logístico, producción local, aprovechamiento del bagazo como combustible, y posibilidad de producir azúcar, melaza y alcohol.

 

Por supuesto previamente habría que tener en cuenta disponibilidad de caña todo el año, consumo eléctrico y agua, mercado local del azúcar, normas ambientales y sanitarias, acceso a repuestos y mantenimiento, y costos del combustible para calderas.

Según el Doctor en Ciencias Económicas Rafael Montejo, el estimado de esta zafra debe estar en el orden de las 230,000 a 250,000 toneladas, pero cree -por las pocas cifras reportadas- que apenas llegaremos a 200,000 toneladas.

 

"No olvidar que las necesidades históricas de Cuba de consumo interno de azúcar andan sobre las 700,000 toneladas, es decir, habría un déficit de medio millón de toneladas que obviamente tendrán que importarse esencialmente por vía de las empresas privadas", ha señalado el académico.

 

Pero en medio de tal imperativo, de las dificultades y limitaciones que enfrenta la otrora locomotora de la economía cubana, como llegó a serlo décadas atrás, hay una gran voluntad por salvar este estratégico sector, por su contribución a la soberanía alimentaria y energética.

Inicio de la zafra azucarera
(Alfredo Lorenzo Martirena Hernández / Cubahora)


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Fidel Benito Rendón Matienzo

Periodista con 40 años de experiencia, dedicado actualmente a temas económicos, merecedor en 2022 del Premio por la Obra de la Vida, durante 20 años ocupó diversas responsabilidades, además de ser tutor y miembro de Tribunales de Tesis de Grado e integrar jurados de concursos nacionales de Periodismo, de la UPEC y la ANEC.


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