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viernes, 20 de febrero de 2026

Para transportar mercancías qué mejor que el ferrocarril

Dada la aguda disponibilidad de combustible, economistas cubanos recomiendan valorar cuánto se ahorraría el país con un mayor uso de ese medio en lugar de camiones cargados de contenedores....

Fidel Benito Rendón Matienzo en Exclusivo 20/02/2026
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ferrocarril_cuba
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En medio de las actuales limitaciones con el abastecimiento de combustibles, en que se mantiene como una prioridad el traslado de mercancías hacia los territorios, economistas cubanos sugieren valorar la posibilidad de un mayor y eficiente uso del sistema ferroviario.

 

En un contexto económico complejo, el tren sigue siendo la columna vertebral para el movimiento de grandes volúmenes de carga, así como un servicio de transporte masivo fundamental para miles de ciudadanos, es decir, impacta directamente en la producción azucarera, en la transportación de combustible, en la distribución de alimentos y en la movilidad de la población.

 

A partir de la información ofrecida recientemente en la Mesa Redonda por Eduardo Rodríguez Dávila, ministro de Transporte, sobre los servicios que se mantienen y cuáles se suspenden en cuanto a ómnibus, trenes y ferris, consideran que el empleo del ferrocarril, de las llamadas casillas ferroviarias, resulta ahora una imperiosa alternativa.

 

Interesantes debates en la Red de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba apuntan que una parte significativa de los alimentos, materias primas e insumos se trasladan en contenedores a través de camiones de carga, con el consiguiente gasto en combustible, aceite, piezas y en otros recursos deficitarios, lo cual también impacta en el precio final del producto.

 

Pero para que un tren pueda circular, es imprescindible garantizar la disponibilidad de la locomotora y los vagones, aspecto central del programa de atención al material rodante, como explicó a Cubadebate  hace cinco meses Argenis Jiménez Aparicio, vicedirector de la Unión de Ferrocarriles de Cuba.

 

Según el directivo la política de bloqueo económico impuesta por Estados Unidos se erige como un obstáculo significativo para el desarrollo del sistema ferroviario nacional.

 

“Hoy tenemos que importar los recursos necesarios para el funcionamiento del ferrocarril —desde el material rodante, la vía férrea, las comunicaciones, las señalizaciones— y todo debe buscarse en mercados muy alejados del país”, explicó Jiménez Aparicio.

 

Estos esfuerzos de importación se dirigen prioritariamente a las locomotoras de alta potencia —encargadas de arrastrar los trenes nacionales de pasajeros y los principales trenes de carga del país—, así como a los coches de pasajeros y algunos vagones de carga que han sido objeto de reparación dentro de programas para revitalizar la flota.

 

Tal realidad, explicó el vicedirector de la UFC, encarece los procesos, limita la disponibilidad de piezas y tecnologías, y obliga a diseñar estrategias logísticas complejas para sostener el sistema.

 

Pero sin dejar de reconocer que los cambios implementados a raíz de la contingencia energética nacional, afectan al sistema ferroviario, y ha sido necesario extender la frecuencia de los trenes nacionales de pasajeros, expertos y académicos sugieren tener en cuenta la factibilidad de un mayor uso de ese medio económico de transporte para cargas vitales, por ejemplo, desde la Zona Especial de Desarrollo Mariel a La Habana y a otros territorios.

 

En los análisis o discusiones alrededor del tema, algunos señalan que de prolongarse la crisis con el combustible el traslado de mercancías podría empeorar, pues sin tan importante recurso no será posible garantizar la logística, por lo cual recomiendan ver en qué medida el ferrocarril podría asumir desde ahora en mayor proporción esa tarea.

 

Varios economistas se preguntan, por ejemplo, cuánto diésel y otros insumos se ahorraría el país por esta vía, si en lugar de camiones la extracción y distribución de mercancías se realiza en casillas ferroviarias, partiendo de la reactivación o acondicionamiento de la infraestructura necesaria.


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Fidel Benito Rendón Matienzo

Periodista con 40 años de experiencia, dedicado actualmente a temas económicos, merecedor en 2022 del Premio por la Obra de la Vida, durante 20 años ocupó diversas responsabilidades, además de ser tutor y miembro de Tribunales de Tesis de Grado e integrar jurados de concursos nacionales de Periodismo, de la UPEC y la ANEC.


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